1.Breve descripción

Lo ganado con el sudor de la frente se lo confiamos a unas instituciones, con esperanza en el futuro. Pero estas instituciones están organizadas de tal manera que extraen excesivas rentas.

Ya sabemos de los excesivos cobros por uso de tarjetas, etc. Y hemos oído de la saga de Interbolsa. Sin embargo, hay otras maneras muy sutiles y tristemente legales en las que estas instituciones se aprovechan de los pequeños ahorradores e inversionistas.

El periodismo financiero colombiano (con excepciones como http://www.ojoprivado.com/, http://www.primerapagina.com.co/ y http://blogs.elespectador.com/actualidad/detras-de-interbolsa), y sobre todo el de finanzas personales es de mala calidad.  Este periodismo, asociado a una constelación de gurús de toda laya, se presta para lo que llamo pornografía financiera: dibujarnos de manera distorsionada y malsana la satisfacción de nuestras ingenuas fantasías de riqueza.

Como diría Quevedo:

Días aciagos y horas menguadas son todos aquellos y aquellas en que topan al delincuente el alguacil, el deudor al acreedor, el tahúr al fullero, el príncipe al adulador y el mozo rico a la ramera astuta.

O como en la inolvidable escena del Lobo de Wall Street (0:55-2:50):

(texto del diálogo, aquí; buscar [ctrl-f] “meat”)

¿Qué tesis planteamos nosotros?

  • que hemos de reconocer que los mercados financieros son muy complicados, y que como pequeños ahorradores e inversionistas, estamos muy al margen como para pretender que podamos saber secretos del mercado y tomar ventaja del mismo;
  • que es mejor perder las ilusiones de volvernos ricos rápidamente en los mercados financieros — y que si lo hicimos, fue por golpe de azar que seguramente no se repetirá;
  • que hay que exigirles a los asesores y gurús que dejen la jerga hipnotizante y nos hablen en castellano, hasta que entendamos cabalmente los costos y el riesgo de lo que nos venden;
  • que es posible, como consumidores financieros, presionar al mercado y sus reguladores, para elevar la calidad de los productos financieros disponibles, y exigirles a las instituciones y sus asesores financieros que cumplan lo que ordena la ley:311 (Decreto 1242 de 2013, Colombia)
  • que consumidores y empresariales debemos unirnos para formas nuevas instituciones financieras en cuya estructura se encarne la prioridad del beneficio al ahorrador e inversionista (sobre el beneficio al agente financiero), y que ofrezca productos sencillos y honestos, como fondos diversificados indexados con muy baja comisión.

¿Cómo organizarse para hacerlo?

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